Las encuestas electorales y su credibilidad

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A un año de las  próximas elecciones nacionales en el país, de nuevo las encuestas políticas serán un parámetro, que en muchos casos se ha utilizado como una herramienta no sólo hacia adentro de los equipos de campaña sino hacia afuera, para generar expectativas ganadoras con la población, o como un elemento para inyectar optimismo y fondos a la campaña del candidato.

Si bien es cierto, ha habido errores muy importantes en los pronósticos de las encuestas, como las que sucedieron en 2015 en México, en el que la mayoría de las casas encuestadoras fallaron de manera importante en sus datos sobre ganadores y perdedores.

Fue en las recientes elecciones en México, y algunas en Europa, en las que las encuestas políticas regresaron a expresar, de manera muy cercana, los resultados posteriores. El vaticinio en los estados fue muy cercano a la realidad, en Europa los datos que se anticipaban en Francia con el candidato sorpresa Macron, en donde de ser un personaje desconocido, con 40 puntos por debajo del líder, remonta hasta llegar a la segunda vuelta, en la que finalmente resultó ganador, fue una crónica anunciada en todo momento por las encuestas.

En un entorno como el actual, en el que las casas encuestadoras crecen de manera importante, la falta de ética y profesionalismo puede ser un argumento que ocasione que, incluso a los mismos clientes, les sorprendan los resultados.

Razones técnicas

En buena medida, hay algunas razones de tipo técnico que pueden ser parte de los errores de estimación al momento de ofrecer datos de cómo van candidatos y partidos.

1 - La turbulencia del silencio. Hay un buen número de personas que se resiste a contestar las en-cuestas, anteriormente, este grupo poblacional no se le consideraba en el pronóstico, o particularmente se consideraba como un voto neutro, en el que se contrarrestaba para todos los partidos sin causar un efecto en el pronóstico.

Pero puede haber un elemento en el entorno que puede estar escondiendo un determinado comportamiento, o insight, que no se refleja en las encuestas, que hace que el efecto no se neutralice sino se cargue hacia uno u otro partido y candidato.

2 - Una mala especificación del marco muestral. Actualmente se está abusando de las encuestas por medio de internet a través de las plataformas que existen, las cuales son contestadas de manera espontánea por el ciber espacio, realmente no tienen una validez, ni estadística, ni de nada, puesto que no responden a una metodología, pueden estar fuera del ámbito o sólo representar a los usuarios intensos de la nube, que no reflejan al total de la población.

Flexibilidad del INE

En una encuesta es muy importante revisar la trayectoria de la casa encuestadora que la realiza, se tiene experiencia o es una empresa patito, que sale del candidato para responder a una estrategia de posicionamiento hacia afuera.

Por ahora el Instituto Nacional Electoral pide que, si se publica una encuesta, se entregue la metodología que se ha usado para la elaboración de la encuesta, sin embargo, sigue siendo demasiado flexible la autoridad para poder controlarlo.

No dejan de ser las encuestas políticas un instrumento guía fundamental para definir el rumbo de una campaña, alinearse con los objetivos de la campaña y evaluar si estos objetivos se van logrando para fortalecerlos o corregirlos en el camino, la intuición y el melanismo no son elementos de apoyo que se recomienden.

La sugerencia que aconsejo a usted, estimado lector, lo que habría que revisar primero sobre la credibilidad de una encuesta, es la casa encuestadora, de dónde proviene, con qué experiencia cuenta, para ello se sugiere buscarla, si al menos tenga website.

Segundo, revisar la metodología que ha usado, el tamaño de la muestra, el grado de confianza de los datos, método de aplicación de la encuesta, cantidad de encuestas y periodo de levanta-miento. Son como pistas para darle credibilidad a los datos.