Percepción de bienestar

Percepción de bienestar

Inegi acaba de reportar los datos de una encuesta nacional sobre la percepción de bienestar que tienen las familias, es una serie estadística que viene desde julio del 2013 hasta el corte de enero del 2015. Se dice  que  en mercadotecnia la realidad es igual a la percepción, porque finalmente en base a eso es como toman su decisión los consumidores, y en un mundo lleno de realidades virtuales, donde las cosas no son en realidad, sino que son solo un concepto imaginario; pues bien en economía también se puede influir en las personas si su apreciación de satisfacción es positiva o es negativa para de alguna manera, poder evaluar las políticas públicas y saber cómo están afectando el ánimo de las personas.

Finalmente en una  economía del bienestar lo que importa es la felicidad de las personas y al ser una variable no medible en unidades de Felicidad, frecuentemente asociamos la felicidad con acumulación de dinero, pero cuántas veces y lo vemos todos los días, que las sonrisas y carcajadas se dan  en todo tipo de lugares en gente de nivel económico de bajos recursos hasta el alto, entonces, habría que pensar, dirán algunos, en medir la felicidad en la cantidad de sonrisas que una persona reparte a lo largo del día.

Pues bien, el Inegi en este indicador de satisfacción nos dice que en una escala del 0 al 10, en enero alcanzamos el punto más alto con un promedio de 8.2, siendo el dato en julio del 2013 de 7.7, siendo la población más satisfecha los jóvenes, con 8.4 y la de menor dato la población de 60 a 74 años, con 7.8, es un ejercicio de pocos años por lo que no podemos compararlo más allá de esto.

Los temas evaluados de mejor a peor son los siguientes:

Las relaciones personales 8.7%
Actividad y ocupación 8.4%
Logros en la vida 8.4%
Vivienda 8.4%
Estado de salud 8.4%
Perspectiva a futuro 8.4%
Nivel de vida 8.2%
Vecindario 7.9%
Tiempo libre 7.6%
Ciudad 7.3%
País 6.0%
Seguridad civil 5.6%

Para llegar a estos datos se han ponderado diversos aspectos, que de acuerdo al criterio circunscriben la “felicidad humana”, lo cual me parece sumamente ambicioso, pero no por eso habría que no atreverse a presentar alguna pista de cómo andan las cosas en la materia.

Más que las calificaciones y ver qué atributos son los que están arriba y cuáles abajo, son los conceptos que Inegi ha seleccionado para medir el nivel de bienestar de las familias, lo que me llama la atención.

En una economía del bienestar la tarea es elevar la felicidad de las personas, pero resulta que  si bien como indicador de calidad de vida  resulta crucial, no lo es tanto como indicador de felicidad, medir la felicidad que es un estado interior de las personas, solo basta darnos una  vuelta a una  colonia popular y observemos las caras de las familias y quizá estaremos viendo más  sonrisas ahí que  en un barrio de nivel alto, es decir, hay factores que no tienen que ver con  la economía y que  a la gente le brinda felicidad, un botón de muestra son  algunos de estos indicadores: vecindario, relaciones personales, etcétera.