PROMOCIONES NAVIDEÑAS

Una de los principales estímulos en las promociones navideñas que realizan los comercios es ofrecer ofertas en las que las promociones están alrededor de una tarjeta de crédito, de una tarjeta de crédito, es decir disponer de un dinero que por ahora no se tiene.

Hay la promesa o la esperanza que en el futuro cercano podremos contar con eso, lo que estamos decidiendo prácticamente es sacrificar un consumo futuro por consumo presente, pero la realidad del mexicano es que siempre posponemos el sacrificio, dejarlo para mañana. Está como el chiste del borrachito que prometió que sólo iba tomar una copa a la semana y por ahora ya iba en la semana del año 2045, a veces el riesgo es “encharcarse” mayor, ya que se llega hasta la incertidumbre porque de momento no se sabe qué depara el futuro, tal y como como si fuera una apuesta, diría el chavo del ocho “Si puedo”.

La Tentación hoy en día es mucha, como no voy a comprar la Televisión de “High definition” con pantalla curva de plasma, para ver el futbol americano, dirá, y alguien de la familia un hijo nos dirá ”es que Papá todos ya la tienen solo a nosotros nos falta, todos mis amigos tienen una Tele así”, Igual Pasa con el celular tenemos el “Smartphone Samsung Galaxy 3”, y nos dicen “ese cel está anticuado ya salió el S5 y tu apenas con el S3, si te lo ven usándolo mis amigos que pena”,…y así, y así, no es exclusivo, se da en todas las edades y en todos los ambientes sociales. Claro, tampoco vamos a andar con un ladrillo de teléfono Nokia de la segunda guerra mundial, pero bueno, si tiene las funciones que necesitamos ¿para qué cambiar cada año de televisión o de celular? No creo que sea la decisión correcta, estar comprando lo último en tecnología en donde la ganancia en los nuevos atributos son en detalles de una mejor resolución de imagen que a veces apenas y se nota, o en una Tablet que sale en el mercado cuya característica es el que abre el documento en una fracción de medio segundo antes que el equipo con el que contamos. Pero hay que comprarlo porque si no, estamos obsoletos.