TLC: Pequeñas empresas y el sector agropecuario

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TLC: Pequeñas empresas y el sector agropecuario

Son dos las noticias que hasta ahora destacan en materia de la revisión del Tratado de Libre Comercio (TLC), por una parte, la mayor participación de las pequeñas empresas en la arena internacional, y la otra, la posible regulación del sector agropecuario.

En el primer caso, hace 20 años al establecer el primer Tratado de Libre Comercio, no alcanzó a revisar este sector de la economía, realmente ni asomarse, nuestro nivel era muy por debajo del de América del Norte, estamos hablando de negocios con menos de 50 empleados, mantenían un “know how” de trabajo realmente de bajo nivel competitivo, de subdesarrollo.

Sin embargo, el escenario ahora ha cambiado, la competitividad de un taller o de una pequeña empresa en México, como el de una panificadora, es comparable al estándar que se puede encontrar en otro país.

Ahora los horizontes de crecimiento del empresario se ven topados, o limitados, por la falta de oportunidades de integración de manera global. Parece ser que, con las nuevas reglas comerciales, los servicios profesionales de doctores o ingenieros, se podrán integrar de manera amplia en una zona de tres países, cuando la realidad es que hasta hoy, trabajar en un país extranjero realmente resulta imposible, es parte de las bondades que pudiera traer el nuevo tratado, un mercado más amplio.

En contra parte el sector agropecuario, que ha sido de los que ha crecido de manera importante en México, y del cual existen gremios muy organizados en los tres países, que tienen la capacidad de cabildear ante los gobiernos de sus países, están empujando por cambios en las reglas del juego.

Particularmente es el caso del sector agrícola en Estados Unidos, que han visto mermada su rentabilidad por la competitividad de los productos mexicanos, quieren regresar al modelo proteccionista, es decir la antítesis del libre comercio, proponiendo un cierre de fronteras mientras esté la estacionalidad de su producción. Es como poner en oferta las flores el día de las madres.

Son acciones que no sabemos si se van a confirmarse o no, lo que sí es un hecho es que el sector agropecuario, en sus unidades de producción, debe de modernizarse, en buena medida para hacerle frente a los nuevos retos, con o sin tratado. Vital cambiar paradigmas en la empresa

Primero: Mejorar el sistema de logística, la distribución de los productos desde el campo hacia el mercado americano pasa por un largo y sinuoso camino, en el que existen trabas de diferente índole, desde tiempo de espera en filtros, equipo viejo; falta de alternativas de transporte, cuando existen rutas alternas como son las ferroviarias y las marítimas, que lograrían eficientar la rentabilidad de la cosecha, ayudando a mejorar el margen de ganancia, que luego puede ser compensado ante un posible arancel, en un escenario sin tratado.

Segundo: La estructura empresarial interna debe de innovarse y reinventare, hay empresas del sector mexicanas que son de primer mundo, pero representan una minoría. Hace falta una mayor cultura empresarial que permita ampliar la visión a nuevos mercados, colocar toda la producción, que hasta ahora se envía al vecino del norte, no es tan fácil ya que habría que colocarla en varios países para lograr igualarla, y quizás en varios continentes; es un canal con casuísticas diferentes que habría que dominar y hacerlo rentable.

Tercero: Se requiere de una mejor comprensión de los mercados de destino. Hace falta mayor mercadotecnia internacional; comprender cómo son los compradores de los productos, cuáles son las especificaciones que le pueden dar un mejor nivel competitivo, puede ser un empaque  adecuado, una transformación de presentación del producto terminado, puede ser en las fechas y formas de entrega, en el contenido de cada sku, etcétera. Para eso hay que invertir en comprender mejor los mercados con viajes a los países donde vendemos nuestros productos y estudios de mercado.

Cuarto: Darle mayor valor agregado a la producción. Cuando Café Combate dejó de vender café en grano y lo presentó como café caliente con las marcas derivadas su margen aumentó en 7 veces, son elementos de integración hacia adelante, que se deben de explorar en los diferentes gremios, asociaciones agrícolas y de mercados de exportación, para no sólo obtener mejores márgenes de ganancia, sino además tener mejor capacidad de negociación con los compradores.

Quinto: Hay que acortar la cadena de producción. Los diferentes intermediarios en la cadena hacen que se le sume costo al precio final. En la medida que se haga el esfuerzo por llegar directo al último consumidor, le permiten al productor mejor margen de maniobra y al consumidor salir ganando con mejores precios y productos de calidad. El juego se llama actitud y organización.

Estimado lector, no esperemos que se apruebe o no el Tratado de Libre Comercio para reaccionar, hay que hacerlo ahora, las oportunidades hay que buscarlas no esperarlas. ¿Soy competitivo a nivel internacional? ¿Puedo vender mi producto al mercado de América del Norte en condiciones competitivas? Son interrogantes que el taller mecánico, el consultorio, la agencia de mercadotecnia, la escuela y todas las pequeñas empresas deberán de enfrentar en un nuevo entorno lleno de oportunidades y retos para todos, y actuar en consecuencia.

Peródico expreso. Columna REFLEXIONES, TENDENCIAS Y ALGO MÁS. Carlos Azpe F.